Sánchez Cordero y su postura ante la reforma electoral evidencian fricciones en Morena

La discusión de la reforma electoral impulsada por el oficialismo dejó al descubierto tensiones internas dentro de Morena, luego de que la diputada Olga Sánchez Cordero se apartara de la votación del dictamen, lo que generó molestia entre legisladores de su propio partido. La postura fue interpretada por algunos morenistas como una ruptura con la disciplina de la bancada en un momento clave para la iniciativa.

El episodio se produjo en una sesión marcada por el debate político y la presión para reunir los votos necesarios que permitieran avanzar con los cambios constitucionales propuestos. Aunque la mayoría del grupo parlamentario respaldó el proyecto, la ausencia de algunos legisladores y el voto en contra de otros integrantes evidenciaron diferencias al interior del movimiento.

La reforma electoral finalmente no alcanzó la mayoría calificada requerida en la Cámara de Diputados, lo que dejó el proyecto en suspenso y abrió un nuevo capítulo de discusión política. El resultado también reflejó las dificultades del oficialismo para mantener cohesionada a su coalición legislativa en torno a una de las propuestas más relevantes de su agenda.