La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el cobro de impuestos al empresario Ricardo Salinas Pliego “no es un tema político ni personal”, sino un proceso con sustento técnico y legal impulsado por las autoridades fiscales.
Las declaraciones se dieron luego de que Grupo Salinas anunciara que recurrirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para denunciar una presunta persecución sistemática del Gobierno mexicano en su contra.
Sheinbaum reiteró que su administración respetará la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre el caso, subrayando que la postura oficial es de acatar las decisiones judiciales y mantener la independencia de los poderes.
“Nosotros no perseguimos a nadie. Lo que hay es la aplicación de la ley, con procedimientos que se llevan a cabo con transparencia y base técnica”, declaró la mandataria.
El conflicto entre el Gobierno federal y el magnate ha generado amplio debate público, ya que se trata de una disputa por miles de millones de pesos en impuestos que, según el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el grupo empresarial adeuda al Estado mexicano.
